El drenaje suele ser uno de esos temas que se dejan para el final porque no se ve en la foto terminada. Sin embargo, es uno de los factores que más condiciona la vida útil de una terraza.
Qué ocurre cuando el agua no sale bien
La humedad retenida puede favorecer:
- suciedad persistente
- envejecimiento prematuro
- problemas en apoyos y subestructura
- más mantenimiento del esperado
La pendiente y la ventilación ayudan mucho
No hace falta complicarlo más de la cuenta, pero sí conviene asegurarse de que el agua tiene una salida clara y de que bajo la tarima queda ventilación suficiente para secar.
El drenaje no es solo cosa del suelo
También lo afectan la separación entre tablas, la modulación de la estructura y los remates perimetrales. Por eso conviene pensar en él desde el replanteo, no después.
Una terraza que drena bien envejece mejor
Cuando el agua tiene por dónde salir, la superficie se mantiene más sana y el mantenimiento suele resultar más llevadero. Es una decisión poco vistosa, pero muy rentable.